Este año, las conmemoraciones del 106° aniversario del genocidio armenio (1915-1923) están irremediablemente marcadas por el contexto del reciente enfrentamiento entre el tándem Azerbaiyán-Turquía y la república de Nagorno Karabaj (Artsaj). El peligro de esta catástrofe humanitaria venía siendo advertido como corolario de una imparable carrera armamentista sumada a la campaña de armenofobia protagonizada por el gobierno de Azerbaiyán. Ejemplo de esta avanzada son también las constantes amenazas contra los armenios proferidas por el presidente turco Erdogan, amparado en la indiferencia de unos y las complicidades de otros.