Julieta Ojunián
Cuando uno está en ese lugar toma conciencia de su condición de humano.
Después de haber estado allí la mirada de uno cambia para siempre, no
se retrocede, se es más consciente. Frente a esas fotografías,
documentos, libros, en ese momento uno ya no piensa más el Genocidio
como un objeto de estudio, no se puede! Realmente no se puede porque
el dolor no permite eso, solo permite sentir incomprensión, impotencia y
más dolor..