En un extenso artículo publicado en el número de invierno de 2013 de la revista mexicana de Historia Internacional Istor, Carlos Antaramián, professor del Colegio de Michoacán, revela en detalle las maniobras
del lobby azerbaiyano en México.
“¿Por
qué México, si no ha reconocido ningún otro genocidio en
pronunciamientos parlamentarios (salvo el Holocausto) lo hace con
Jodyalí, un debatido asunto?”, se pregunta el académico al comienzo de
su texto. Las cámaras del Congreso mexicano aprobaron sendas declaraciones relativas a Jodyalí, el episodio de la guerra de Karabagh a principios de 1993 donde 166 aldeanos azeríes fueron liquidados en lo que, según la evidencia disponible, fue una trampa urdida por las fuerzas de su propia nación, tras varias advertencias de las fuerzas armenias de autodefensa con respecto a la evacuación de la zona, próxima a Stepanakert, desde donde se bombardeaba a la población civil de la capital de Karabagh con misiles Grad.