En un cruce de avenidas de Ereván (calle Hrachiá Kochar 5), muy cerca de la última estación de subte, Barekamutiún, se encuentra el edificio central del Archivo Nacional de Armenia, una institución que tiene una actividad importantísima como centro de conservación y estudio de la documentación de la historia armenia, no sólo en Armenia, sino también en la Diáspora, y en la que hemos tenido la oportunidad de trabajar en varias oportunidades. Hace unos días se celebró el 85° aniversario de su fundación. La siguient es la traducción de una interesante entrevista que la periodista Ruzán Poghosián realizara a su director, el historiador Amatuní Virapián, y que se publicó en el diario “Azg” de Ereván el 31 de octubre pasado.