La figura de Alfonso XIII ha quedado indudablemente marcada por
haber sido el rey que se marchó de España en abril de 1931, al
proclamarse la Segunda República. Eso oscureció, por ejemplo, su labor
humanitaria durante la Primera Guerra Mundial, impulsando proyectos para
salvar de la ejecución a un gran número de prisioneros de la contienda.
Estos esfuerzos hicieron que el rey fuera propuesto como candidato al
Premio Nobel de la Paz.
Pues bien. Según ha podido comprobar Monarquía Confidencial,
en fechas recientes el nombre de Alfonso XIII ha vuelto a sonar ligado a
una acción humanitaria para salvar vidas, en este caso en Armenia.