Vartán Matiossián
Después de las
declaraciones del Papa y del Parlamento Europeo de la semana pasada, ni siquiera las declaraciones
del 13 de abril del vocero de la O.N.U. Stephane Dujarric en nombre de Ban Ki-Moon, Secretario
General, le dieron demasiado respiro a Turquía. Aunque los medios turcos debieron haberse regocijado
al informar que Ban Ki-Moon califica los hechos de 1915 como
un “crimen atrocidad” (atrocity crime),
lo cierto es que esta expresión no es lo que creen que es, simplemente un
“crimen atroz”, como la tradujo, por ejemplo, el diario “La Jornada” de México
(13 de abril de 2015). (La misma interpretación equivocada, en media docena de formas distintas, apareció en los medios de Armenia y la Diáspora en armenio). Si el portavoz de la O.N.U. y, por extensión, su jefe,
hubieran querido decir “crimen atroz”, hubieran usado atrocious crime y no “atrocity crime”.