Christian Leblebidjian
En un fútbol cada vez más competitivo y dominado por
los intereses económicos, todavía hay gestos que valen la pena destacar.
El protagonista en cuestión es Matías Lammens, actual presidente de San
Lorenzo. El dirigente estuvo presente anteanoche en la Unión General
Armenia de Beneficencia, en el barrio de Palermo, donde recibió un
reconocimiento de la colectividad por defender los derechos humanos. ¿El
motivo? Haber rechazado como sponsor de la camiseta del primer equipo a
Azerbaiyán, que ponía como condición para desembolsar entre tres y
cuatro millones de euros que no podía haber ningún armenio en la
comisión directiva del club. Ni en la actualidad ni en el futuro.